LA LLUVIA
Precedidas del rayo y su fulgor
acompañadas del fragor del trueno
reclamando rienda y largando freno,
de las nubes brillaba el resplandor
Fuertes lluvias mitigan el calor,
cayendo sin cesar sobre el centeno,
erosionan los surcos del terreno,
nutriendo el recio rio roncador.
Pobre riqueza la del campesino,
que busca el acomodo a su destino
sin jamás reposar de su tarea,
que en su humilde despensa nunca tiene,
ni tanto pan como a su amor conviene,
ni tanto amor como su afán desea.
sábado, 26 de abril de 2008
lunes, 14 de abril de 2008
DUALIDAD
DUALIDAD
Serás odio y amor en una pieza,
a la vez continente y contenido,
habrás de ser un ave y ser un nido,
y habrás de terminar donde se empieza.
Has de ser a la vez fea y hermosa,
te tendrás que mostrar triste y sonriente,
amiga y enemiga de la gente,
al mismo tiempo avara y generosa.
Tu corazón será caliente y frío,
de la rosa su piel, del pez su escama,
repartirás tu vida en mar y río
Serás desconocida y tendrás fama,
no sabrás distinguir tuyo de mío,
y serás a la vez árbol y rama.
Serás odio y amor en una pieza,
a la vez continente y contenido,
habrás de ser un ave y ser un nido,
y habrás de terminar donde se empieza.
Has de ser a la vez fea y hermosa,
te tendrás que mostrar triste y sonriente,
amiga y enemiga de la gente,
al mismo tiempo avara y generosa.
Tu corazón será caliente y frío,
de la rosa su piel, del pez su escama,
repartirás tu vida en mar y río
Serás desconocida y tendrás fama,
no sabrás distinguir tuyo de mío,
y serás a la vez árbol y rama.
viernes, 4 de abril de 2008

Miqueridisima Rosa. Yo, que tanto abuso de tu paciencia, molestandote continuamente, para complacer tu descabellado e imposible empeño de hacer de mi un buen blogista. Resulta que he sido premiado con tus "MIMOS", con tu MANO AMIGA
Eres el colmo de la generosidad y la verdad, no se como voy apoder corresponder a tantas gentilezas tuyas .
Vaya por delante, de momento, una tonelada de besos, mas tarde ya veré que puedo hacer.
domingo, 30 de marzo de 2008
CAMELIAS
MARGARITA GAUTIER
Ven a la mesa, acércate mujer,
disfruta de la cena del amor,
apura hasta las heces el licor,
como nueva Margarita Gautier..
Tus ansias de locura y de placer,
tu querer, tu pasión y tu rubor,
con ese turbio impulso pecador,
en mis brazos quisiera recoger.
Esta noche que vamos a vivir
y que nunca se habrá de repetir,
rematará la loca bacanal.
Arrincona el dolor y la virtud,
hoy me quiero embriagar de juventud,
en tu frágil y límpido cristal.
Ven a la mesa, acércate mujer,
disfruta de la cena del amor,
apura hasta las heces el licor,
como nueva Margarita Gautier..
Tus ansias de locura y de placer,
tu querer, tu pasión y tu rubor,
con ese turbio impulso pecador,
en mis brazos quisiera recoger.
Esta noche que vamos a vivir
y que nunca se habrá de repetir,
rematará la loca bacanal.
Arrincona el dolor y la virtud,
hoy me quiero embriagar de juventud,
en tu frágil y límpido cristal.
viernes, 28 de marzo de 2008
LOS GAÑANES
Ayer, con los pastores, pernocté en la majada,
la testa reclinada en paja del almiar.
Dormía con sosiego escuchando el arrullo
y el muy suave murmullo de un plácido rumiar.
Llegaba a mis sentidos del tomillo el aroma,
con el de la borona guardada en amplio arcón..
Después de haber cenado con el aloque vino
entrañas de porcino por toda colación.
Juraban los gañanes de aquella quintería,
pues ninguno quería quedarse en el lugar.
Comentaban solemnes la esperanza perdida
de encontrar otra vida y hablaban de emigrar
Algunos discrepaban con voces radicales,
con mas recios modales, exigían acción.
Eran los luchadores, que aún esperan la hora,
de saludar la aurora de la revolución.
la testa reclinada en paja del almiar.
Dormía con sosiego escuchando el arrullo
y el muy suave murmullo de un plácido rumiar.
Llegaba a mis sentidos del tomillo el aroma,
con el de la borona guardada en amplio arcón..
Después de haber cenado con el aloque vino
entrañas de porcino por toda colación.
Juraban los gañanes de aquella quintería,
pues ninguno quería quedarse en el lugar.
Comentaban solemnes la esperanza perdida
de encontrar otra vida y hablaban de emigrar
Algunos discrepaban con voces radicales,
con mas recios modales, exigían acción.
Eran los luchadores, que aún esperan la hora,
de saludar la aurora de la revolución.
jueves, 27 de marzo de 2008
TU AMOR DE UN DIA
Aquel amor que me ofreciste un día,
habrá de perdurar para tormento,
llanto, pena, dolor y sufrimiento,
de mi tristeza y de mi agonía.
Fue tan breve tu amor, amada mía,
relámpago que rasga el firmamento,
que toda mi ilusión duró un momento,
y breve fue la luz de mi alegría.
Tu amor de un día, mi única fortuna,
cuando creía yo alcanzar la luna,
no habrá de caer nunca en el olvido,
ha de ser imposible que se pierda,
lo habré de recordar, como recuerda
la golondrina su amoroso nido.
habrá de perdurar para tormento,
llanto, pena, dolor y sufrimiento,
de mi tristeza y de mi agonía.
Fue tan breve tu amor, amada mía,
relámpago que rasga el firmamento,
que toda mi ilusión duró un momento,
y breve fue la luz de mi alegría.
Tu amor de un día, mi única fortuna,
cuando creía yo alcanzar la luna,
no habrá de caer nunca en el olvido,
ha de ser imposible que se pierda,
lo habré de recordar, como recuerda
la golondrina su amoroso nido.
miércoles, 12 de marzo de 2008
VIVIR Y MORIR
EN TUS BRAZOS
Solo en tus brazos se encuentra la vida,
solo en tu pecho anida la esperanza,
solo en ti hay calor, vida y bonanza,
eres tú la mujer que no se olvida.
Sin ti toda ilusión está perdida,
tu presencia trasciende confianza,
a tu lado la altura que se alcanza,
habrá de ser apoyo en la caída.
Solo vive quien puede merecerte,
pagando el duro precio de la muerte,
por la gloria de haberte conocido.
Y el que no encienda de tu amor la llama,
jamás ha de saber como se ama,
mas nunca ha de morir, pues no ha vivido.
Solo en tus brazos se encuentra la vida,
solo en tu pecho anida la esperanza,
solo en ti hay calor, vida y bonanza,
eres tú la mujer que no se olvida.
Sin ti toda ilusión está perdida,
tu presencia trasciende confianza,
a tu lado la altura que se alcanza,
habrá de ser apoyo en la caída.
Solo vive quien puede merecerte,
pagando el duro precio de la muerte,
por la gloria de haberte conocido.
Y el que no encienda de tu amor la llama,
jamás ha de saber como se ama,
mas nunca ha de morir, pues no ha vivido.
martes, 29 de enero de 2008
EL TREN CORTO DE LUGO
¡¡El tren corto de Lugo!!, Lo recuerdo muy bien,
me veo en el andén del viejo Guitiriz.
Llovizna mansamente y anuncia su llegada
sonora campanada de aquel tiempo feliz.
La entrañable estación, en mi mente percibo,
recuerdo el seto vivo de arrayanes y boj,
me embarga de emoción su fuerza evocadora,
y miente falsa hora .el clónico reloj.
Recuerdo que una vez, una tarde de lluvia,
una chiquilla rubia, buscaba mi atención,
mi orgullo era infinito por aquella conquista,
pues saltaba a la vista su hermosa condición.
Se oye largo silbido del tren en lontananza,
por tierras de labranza cruza el paso a nivel,
le responde el aullido de un perro vagabundo,
y el tañido profundo del campanario aquel
Circula retrasado con ligera demora,
hay que ajustar la hora, como es habitual,
hay que arañar minutos acelerando el paso,
y alcanzar sin retraso la estación terminal.
Es su locomotora mas propia de un museo,
que del duro ajetreo que le impone el deber,
se llama “Villalpando” y en su férreo costado
un letrero adosado nos lo hace saber.
Al tren “corto de Lugo” lo miran los bovinos,
con los ojos cansinos, y su manso rumiar.
Al borde de la vía va un pequeño regato,
hasta hace poco rato llovía sin parar.
Llegó la vieja máquina chirriando en la frenada,
viene rota y cansada de tanto caminar,
resopla mil vapores por las viejas heridas,
apenas recosidas , a medio restañar.
Con un fuerte pitido, agudo y lastimero,
nos dice el tren ligero que pronto ha de partir.
La gente sin apuro se sube a los vagones
dándoles apretones quien los fue a despedir.
Habrás de ser feliz viajando en este tren,,
yo se que en el andén de la última estación,
con febril inquietud por el ansia de verte
te espera la gran suerte de amante corazón.
Cansino y dolorido el “corto” traquetea,
va llegando a la aldea mas alta del lugar,
luego, se precipita raudo por la pendiente,
alegre y sonriente pues ya se huele el mar.
Y termina orgulloso su quehacer cotidiano,
de buen samaritano, dispuesto a descansar ,
hasta el siguiente día , de nuevo uncido al yugo,
aquel corto de Lugo difícil de olvidar.
me veo en el andén del viejo Guitiriz.
Llovizna mansamente y anuncia su llegada
sonora campanada de aquel tiempo feliz.
La entrañable estación, en mi mente percibo,
recuerdo el seto vivo de arrayanes y boj,
me embarga de emoción su fuerza evocadora,
y miente falsa hora .el clónico reloj.
Recuerdo que una vez, una tarde de lluvia,
una chiquilla rubia, buscaba mi atención,
mi orgullo era infinito por aquella conquista,
pues saltaba a la vista su hermosa condición.
Se oye largo silbido del tren en lontananza,
por tierras de labranza cruza el paso a nivel,
le responde el aullido de un perro vagabundo,
y el tañido profundo del campanario aquel
Circula retrasado con ligera demora,
hay que ajustar la hora, como es habitual,
hay que arañar minutos acelerando el paso,
y alcanzar sin retraso la estación terminal.
Es su locomotora mas propia de un museo,
que del duro ajetreo que le impone el deber,
se llama “Villalpando” y en su férreo costado
un letrero adosado nos lo hace saber.
Al tren “corto de Lugo” lo miran los bovinos,
con los ojos cansinos, y su manso rumiar.
Al borde de la vía va un pequeño regato,
hasta hace poco rato llovía sin parar.
Llegó la vieja máquina chirriando en la frenada,
viene rota y cansada de tanto caminar,
resopla mil vapores por las viejas heridas,
apenas recosidas , a medio restañar.
Con un fuerte pitido, agudo y lastimero,
nos dice el tren ligero que pronto ha de partir.
La gente sin apuro se sube a los vagones
dándoles apretones quien los fue a despedir.
Habrás de ser feliz viajando en este tren,,
yo se que en el andén de la última estación,
con febril inquietud por el ansia de verte
te espera la gran suerte de amante corazón.
Cansino y dolorido el “corto” traquetea,
va llegando a la aldea mas alta del lugar,
luego, se precipita raudo por la pendiente,
alegre y sonriente pues ya se huele el mar.
Y termina orgulloso su quehacer cotidiano,
de buen samaritano, dispuesto a descansar ,
hasta el siguiente día , de nuevo uncido al yugo,
aquel corto de Lugo difícil de olvidar.
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miércoles, 16 de enero de 2008
EL MARINERO
<>
Cuéntame cosas de la mar, buen marinero,
de tu barco velero y del amor aquel.
Del viejo bergantín de recortada eslora,
de la brisa sonora que bronceó tu piel.
Tu barco no es el mismo que preso en la botella
contempla la querella de algún sucio figón,
el tuyo navegaba por las lindes del cielo
donde hallabas consuelo a tu desolación.
Cruzaste la frontera de la mitología,
en busca cada día de un nuevo amanecer.
Poseidón te regala la frágil sirenita
y Venus Afrodita volvía a renacer.
Oías aquilones silbar en la nortada
de la lluvia empapada y del agua del mar
De profundas tinieblas, fulgurantes centellas,
con todas las estrellas cansadas de alumbrar.
Bebias horizontes de estrella matutina,
navegando en bolina o a un descuartelar.
Te daba confianza la brújula estrellada
y ver la mar rizada que hiende el tajamar.
Las estrellas te guían en la recia aventura,
de larga singladura que afrontas con valor.
En lejano horizonte la luz resplandeciente,
de una aurora emergente asoma por babor.
Cuéntame cosas de la mar, buen marinero,
de aquel viejo velero que se hundió en Trinidad,
cuéntame del pirata que altivo y sonriendo,
se murió defendiendo del mar la libertad.
Ya el mar no te seduce, descendiste a la tierra
esquivando la guerra del cierzo y el monzón.
Hoy cambiaste la lucha por la vida tranquila,
para escuchar la esquila del viejo corazón.
Con el brazo tatuado de un nombre en tu memoria
alcanzarás la gloria , por tu hombría y valor.
Y te habrán de otorgar, porque tu lo mereces,
y ganaste con creces, los laureles de honor.
Cuéntame cosas de la mar, buen marinero,
de tu barco velero y del amor aquel.
Del viejo bergantín de recortada eslora,
de la brisa sonora que bronceó tu piel.
Tu barco no es el mismo que preso en la botella
contempla la querella de algún sucio figón,
el tuyo navegaba por las lindes del cielo
donde hallabas consuelo a tu desolación.
Cruzaste la frontera de la mitología,
en busca cada día de un nuevo amanecer.
Poseidón te regala la frágil sirenita
y Venus Afrodita volvía a renacer.
Oías aquilones silbar en la nortada
de la lluvia empapada y del agua del mar
De profundas tinieblas, fulgurantes centellas,
con todas las estrellas cansadas de alumbrar.
Bebias horizontes de estrella matutina,
navegando en bolina o a un descuartelar.
Te daba confianza la brújula estrellada
y ver la mar rizada que hiende el tajamar.
Las estrellas te guían en la recia aventura,
de larga singladura que afrontas con valor.
En lejano horizonte la luz resplandeciente,
de una aurora emergente asoma por babor.
Cuéntame cosas de la mar, buen marinero,
de aquel viejo velero que se hundió en Trinidad,
cuéntame del pirata que altivo y sonriendo,
se murió defendiendo del mar la libertad.
Ya el mar no te seduce, descendiste a la tierra
esquivando la guerra del cierzo y el monzón.
Hoy cambiaste la lucha por la vida tranquila,
para escuchar la esquila del viejo corazón.
Con el brazo tatuado de un nombre en tu memoria
alcanzarás la gloria , por tu hombría y valor.
Y te habrán de otorgar, porque tu lo mereces,
y ganaste con creces, los laureles de honor.
sábado, 12 de enero de 2008
MI DULCINEA

Un amor puramente cerebral,
como el don Quijote y Dulcinea,
amor en que la mente devanea,
es , sin embargo, el amor ideal.
¿Que mas habrá de darte la fortuna,
el día en que la especie te lo pida,
si no un amor para toda la vida.
que jamás te dará molestia alguna?
Nunca el amor ha muerto de abstinencia,
ni le ha perjudicado un largo ayuno,
pero puede morir de indigestión.
Por eso, los que saben de esta ciencia,
me felicitan por tener ya uno,
mi dulce Mariaurea Rubillón .
como el don Quijote y Dulcinea,
amor en que la mente devanea,
es , sin embargo, el amor ideal.
¿Que mas habrá de darte la fortuna,
el día en que la especie te lo pida,
si no un amor para toda la vida.
que jamás te dará molestia alguna?
Nunca el amor ha muerto de abstinencia,
ni le ha perjudicado un largo ayuno,
pero puede morir de indigestión.
Por eso, los que saben de esta ciencia,
me felicitan por tener ya uno,
mi dulce Mariaurea Rubillón .
lunes, 31 de diciembre de 2007
SUBIR A LA MONTAÑA

Me gusta, ya lo sabes, saludar a la aurora
en la playa sonora , bajo un cielo de tul.
Dormir sobre la arena soñando con mi amada,
que fiel y enamorada vela mi sueño azul.
Subir a la montaña debajo de los pinos,
bordeando caminos, a las cumbres llegar.
Trepar por las laderas y del águila el nido,
contemplar, escondido, su atento vigilar.
Comulgar con la tierra y sentarme cansado,
después de haber libado, en un claro hontanar.
Descender a los valles del oloroso espliego,
y olvidando tu ruego, olvidarme de amar.
en la playa sonora , bajo un cielo de tul.
Dormir sobre la arena soñando con mi amada,
que fiel y enamorada vela mi sueño azul.
Subir a la montaña debajo de los pinos,
bordeando caminos, a las cumbres llegar.
Trepar por las laderas y del águila el nido,
contemplar, escondido, su atento vigilar.
Comulgar con la tierra y sentarme cansado,
después de haber libado, en un claro hontanar.
Descender a los valles del oloroso espliego,
y olvidando tu ruego, olvidarme de amar.
sábado, 22 de diciembre de 2007
viernes, 14 de diciembre de 2007
EL TANGO

Soneto porteño
Cuando el candombe de un tango orillero
revuelca por el fango del suburbio
la oscura nota de su origen turbio,
rezonga el bandoneón sueño tanguero..
Arde la luz del querosén que troca
el imposible duelo de las facas,
que deja al sur la senda de Barracas
y el turbio riachuelo de La Boca.
Desde la Cruz del Sur brilla una estrella,
que entre aromas de nardo y de glicina,
contempla la milonga en la quebrada.
Y en la penumbra de Nueva Pompeya,
del arrabal erguido en vieja esquina,
se va, luz de almacén, hacia la nada.
Cuando el candombe de un tango orillero
revuelca por el fango del suburbio
la oscura nota de su origen turbio,
rezonga el bandoneón sueño tanguero..
Arde la luz del querosén que troca
el imposible duelo de las facas,
que deja al sur la senda de Barracas
y el turbio riachuelo de La Boca.
Desde la Cruz del Sur brilla una estrella,
que entre aromas de nardo y de glicina,
contempla la milonga en la quebrada.
Y en la penumbra de Nueva Pompeya,
del arrabal erguido en vieja esquina,
se va, luz de almacén, hacia la nada.
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ROMANCE DE PACO RIVERA

En la muerte de Paquirri
Paco Rivera “Paquirri”
el mejor de los toreros
caíste de una cornada
de Avispado el traicionero.
Cuando los chisperos ponen
crespones en el albero,
cuando las Manolas lloran
sangre de cuerpo moreno,
cuando arrastran las mulillas
jirones de terciopelo,
caíste de una cornada
con tu vestido oro y negro.
¿Por que trajiste mal toro
a la muerte en tu escalpelo?
¿Donde dejaste Paquirri
tu quiebro firme y sereno?
Hoy vas montado a horcajadas
en una jaca sin freno
con una moza a la grupa
sin carne sobre los huesos.
Suenan trompetas celestes
y los timbales del trueno,
hoy hay corrida de rumbo
con los toreros que fueron.
Sale a despejar la plaza
un angelito moreno,
y no suenan pasodobles
que sale al son de un bolero,
rosario de notas hecho
en los clarines del cielo
Ya estás pisando la arena
al lado del Espartero,
de Curro Puya y José
de Manolete y Granero.
Ya por el hondo portón
salen las sombras de Islero,
Pocapena, Bailaor,
Perdigón y Jocinero ,
con Avispado, seis toros
de la vacada del miedo.
Das una larga cambiada
de rodillas en el suelo
y la sombra del astado
remata en el burladero,
afarolados que alumbran
la ruta del cementerio.
cuatro hachones encendidos
con banderillas de fuego
Chicuelinas desmayadas,
verónicas de convento,
pases de pecho dormidos,
manoletinas de invierno,
adorno de fuego fatuo,
ovación de sahumerio.
Entre lloros y quebrantos
has de dar la vuelta al ruedo.
Paco Rivera “Paquirri”
ell mejor de los toreros
ROMANCE 29/9/84
martes, 11 de diciembre de 2007
ROMANCE DE LA NIÑA BOBA
A donde se va la niña
toda vestida de rosa,
a donde se va la niña
que llaman la niña boba.
Pequeñita y poca cosa
está pensando en su boda,
ella es de Fuente Ovejuna
en la provincia de Córdoba,
cree estar enamorada,
y en su cabecita loca,
borracha de fantasías,
pero callada su boca,
sueña en lugares lejanos,
piensa que llegó su hora,
y ya no le importa el juego
tan lindo de la amapola.
Hoy todas sus ilusiones
tienen una idea sola.
Está muy bien enterada
de un príncipe que la adora.
En el propio Uzbekistán,
aquel que por ella llora,
y prepara su caballo
para acudir sin demora.
Viene desde Samarcanda,
su madre es Reina y Señora,
y no vendrá en solitario,
vendrá con su escolta toda,
vestidos de arriba abajo,
según la última moda.
Trae un azor en la mano
y en la cintura una joya,
para entregar cuando llegue
a la que ha de ser su esposa.
Viene avispado y despierto
por si alguno se la roba.
Viene feliz y contento
aunque la lluvia lo moja,
o lo abrasa un sol ardiente,
del que reniega la tropa.
Ya en su duro galopar
se ve la luz de la aurora.
Va a cumplirse su deseo
de ver a la niña boba
toda vestida de rosa,
a donde se va la niña
que llaman la niña boba.
Pequeñita y poca cosa
está pensando en su boda,
ella es de Fuente Ovejuna
en la provincia de Córdoba,
cree estar enamorada,
y en su cabecita loca,
borracha de fantasías,
pero callada su boca,
sueña en lugares lejanos,
piensa que llegó su hora,
y ya no le importa el juego
tan lindo de la amapola.
Hoy todas sus ilusiones
tienen una idea sola.
Está muy bien enterada
de un príncipe que la adora.
En el propio Uzbekistán,
aquel que por ella llora,
y prepara su caballo
para acudir sin demora.
Viene desde Samarcanda,
su madre es Reina y Señora,
y no vendrá en solitario,
vendrá con su escolta toda,
vestidos de arriba abajo,
según la última moda.
Trae un azor en la mano
y en la cintura una joya,
para entregar cuando llegue
a la que ha de ser su esposa.
Viene avispado y despierto
por si alguno se la roba.
Viene feliz y contento
aunque la lluvia lo moja,
o lo abrasa un sol ardiente,
del que reniega la tropa.
Ya en su duro galopar
se ve la luz de la aurora.
Va a cumplirse su deseo
de ver a la niña boba
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